16 nov 2008

La entrevista de tele cinco al convicto Luis Roldán

El tono inquisitivo y hasta cierto punto despectivo que utilizó La Campos con su interlocutor, me pareció más un interrogatorio policial o judicial que una entrevista periodística.

Tengo que reconocer que los continuos anuncios publicitarios de Telecinco sobre la entrevista que se le realizaría en esa emisora a Luis Roldán, un ex director de la Guardia Civil Española que cumple una condena de 15 años por corrupción, creó en mí cierta curiosidad y una expectativa de ver algo diferente y revelador.

Y no era para menos. Tras catorce años de silencio, el que fue director de la Guardia Civil en España durante el gobierno socialista de Felipe González y que se llevó con él 1 800 millones de las antiguas pesetas que aún hoy no han aparecido, vendría a “confesar” ante las cámaras de Tele cinco, “su versión” de los hechos en un especial bajo el título “Roldán, su versión”.

Para mi sorpresa, la tan esperada entrevista no me aportó ninguna información adicional de la que ya se habían publicado por diferentes medios de comunicación a lo largo de todo el proceso judicial que llevaron a la cárcel al corrupto de Roldán. Lo que sí me aportó ese momento, desde mi modesto punto de vista, es el haber observado una anti-entrevista periodística.

No acostumbro a criticar directamente a ningún colega por su trabajo, pero hoy no lo puedo evitar. En esta ocasión, ni la entrevistadora María Teresa Campos y mucho menos los colaboradores que le acompañaron estuvieron a la altura, ni mucho menos del entrevistado, por varias razones.

En primer lugar, el tono inquisitivo y hasta cierto punto despectivo que utilizó la Campos con su interlocutor, me pareció más a un interrogatorio policial o judicial que una entrevista periodística, con la diferencia que seguramente los interrogadores policiales habrían conseguido más éxito que ella.

Por otra parte, tanto los colaboradores habituales de la emisora como los invitados por la ocasión, se enzarzaron entre ellos, como casi siempre, en comentarios de carácter político, para desacreditar al Partido contrario, ante la mirada tranquila del entrevistado que veía con satisfacción cómo cobraría un buen cheque por presentarse ante las cámaras de televisión sin muchos apuros.

Han pasado varias horas de haber visto el programa y no he podido reponerme del vacío de preguntas y respuestas posibles que no se produjeron por la inadecuada forma de su realización. Estoy segura que muchos profesionales de la televisión hubiesen querido estar ahí en lugar de comentaristas políticos incompetentes que por extrañas razones utiliza Telecinco en su programación habitual

Sobrepasa mi imaginación, ver a La Campos, no como periodista, sino como abogada defensora de un criminal o como su médico de cabecera. ¿Demostraría ante los tribunales su desprecio por los crímenes de su defendido? ¿Dejaría morir al criminal por su condición de criminal?

Me refiero a la ética profesional. Cuando un abogado defiende a un criminal no lo hace porque esta de acuerdo con sus horrores, lo hace porque es un deber ético y profesional. El cirujano no distingue en la mesa de operaciones a un criminal de otro ser humano. Su deber y ética es salvarle la vida.

Los periodistas, como profesionales de la comunicación, tenemos también un deber ético y profesional que cumplir mediante técnicas universales ya preestablecidas y que cada uno desarrolla según su profesionalidad, capacidad e intereses. Ahí precisamente radica el éxito o el fracaso de un trabajo periodístico, cualquiera que sea su mensaje.

Recuerdo que en mis tiempos de estudiante universitaria, los profesores solían llevar a las aulas ejemplos ya publicados de “buenos” y “malos” trabajos periodísticos” para debatir y sacar experiencias que nos ayudarían en nuestro futuro trabajo de comunicadores.

Este trabajo tiene todos los ingredientes necesarios como material didáctico de estudio en las universidades donde se enseña periodismo, como un clásico ejemplo de lo que es la anti-entrevista periodística.
Los interesados en conocer de cerca esta entrevista pueden hacerlo en esta dirección: http://mitele.telecinco.es/informativos/mirada-critica/

4 nov 2008

Elecciones en los Estados Unidos

Más de 153 millones de personas acudirán a las urnas en los Estados Unidos de América para decidir quién será el nuevo presidente. En unas horas ya lo sabremos.


Han comenzado las votaciones y poco queda por decir y mucho por decidir en estas históricas elecciones. Hasta ahora, tanto en las encuestas previas como en el primer colegio electoral, el candidato demócrata Barack Obama sale vencedor ante su contrincante John McCain,

Pero hay que esperar. Unos lo expresan y otros lo callan, pero el sustico del racismo lo tenemos todos y es algo que está ahí y puede dar un vuelco a todas las expectativas de triunfo, aunque Obama cuenta con mi voto de positivismo para que esto no suceda y sea el futuro presidente de los Estados Unidos.

No es posible abstraerse al recuerdo de Tom Bradley, un afroamericano que hace 26 años fue alcalde de Los Angeles y se presentó como candidato a gobernador de California. Aunque todas las encuestas le daban como ganador no lo consiguió

Lamentablemente, muchos blancos que decían en las encuestas que le apoyarían no lo hicieron. Corren nuevos tiempos y otras circunstancias y confío que los blancos que tienen derecho al voto se llamen a la razón y voten por Obama porque es lo mejor para Los Estados Unidos y el mundo.

Según algunas informaciones de prensa, la población afroamericana en Estados Unidos es de 37 millones de personas, lo que significa el 12 por ciento de todo el país. Las encuestas arrojan que estas personas en su gran mayoría votarán a favor de un hombre de su misma raza que puede ocupar la Casa Blanca.

Me he tomado la licencia de alentar a los míos que residen en los Estados Unidos para que voten por Obama. Allí tengo a mi hija, mis nietas, mi yerno, tres hermanos, seis sobrinos, dos tíos, un montón de primos, un mogollón de amigos y muchos conocidos…así que espero que mi voto a través de ellos… cuente.

3 nov 2008

¡Olé, olé, olé, la reina de España!

Son días de celebraciones y no solo por los 70 años de Su Majestad, sino porque por primera vez, hemos visto a la reina de España cercana, sensible y con opiniones valientes sobre algunos temas que desgraciadamente dividen a España.

Creo que el libro “La Reina muy de Cerca” de la periodista Pilar Urbano, es una de esas obras que se realizan con naturalidad, sin muchas pretensiones y cuando salen a la luz se convierten en grandes obras y no tanto por su perfección literaria, sino por la repercusión mediática .

No me extraña que las opiniones de la reina de España reflejadas en ese libro hayan causado tanto revuelo y que ocupen las primeras portadas de los medios de comunicación de todo el país.

Cuando he visto desarrollarse la polémica recordé a mi compañera de trabajo en Cuba por varios años, Caridad Hernández, a quien debo las primeras informaciones sobre la monarquía en España y de su reina actual.

Cari, como le llamábamos cariñosamente, había estudiado historia del arte, y no perdía ocasión de comentar, entre otras cosas, el desarrollo de la familia de los Borbones, y que para mí, en aquellos tiempos, resultaban cuentos como los de las mil y una noches.

No podía imaginar por aquel entonces…que unos años después residiría en España y me llegaran tan de cerca todo tipo de informaciones de los reyes de España y su familia.

Quizás por esa curiosidad que despertó en mí las charlas sobre el tema con mi amiga Cari, he seguido cada información y actos públicos donde esta presente la Casa Real y sobre todo los Reyes.

Como residente en España desde hace varios años tengo hoy mis propias consideraciones sobre la monarquía y la Casa Real española, pero hoy sólo me voy a referir a la reina Sofía, que emerge como protagonista en el debate que se ha abierto a propósito de sus declaraciones en el libro de la periodista Pilar Urbano.

Quizás por poco conocimiento de la realeza, tengo que decir que la Reina Sofía nunca me pareció esa mujer culta y sofisticada que muchos elogian. El único atractivo que le he visto es su vestuario y las joyas que luce.

Sí he comentado alguna vez que por cuna y experiencia sabe cumplir el protocolo a la perfección, pero detrás de ese protocolo la he visto distante y ajena a lo que ocurría a su alrededor, con alguna que otra excepción.

Según los comentarios que hasta ahora he visto y escuchado, entre las opiniones de la reina vertidas en el libro y que han provocado tal revuelo, esta la violencia de género y los matrimonios homosexuales, cuestiones que yo he comentado en este blog y que coincido con ella. En otros temas opino diferente y otros a medias.

Aún no he tenido la oportunidad de leer el libro, pero por los resúmenes que me han llegado, y las consideraciones de la autora, me doy cuenta que esta reina no es como yo la veía, es totalmente diferente. Ahora la veo con criterios propios muy bien definidos sobre la realidad social y su entorno. Sus análisis de acontecimientos y personalidades la convierten en algo real, como lo haría cualquier individuo, algo que yo no podía siquiera imaginar en ella.

Son días de celebraciones y no sólo por los 70 años de Su Majestad, sino porque por primera vez hemos visto a la reina de España cercana, sensible y con opiniones valientes sobre algunos temas que desgraciadamente dividen a España.

¡Olé, olé, olé, la reina de España!

26 oct 2008

¿Por qué soy racista...?

“Las causas de los comportamientos racistas son múltiples, pero básicamente la historia, la religión y el desarrollo de las sociedades son el germen de este fenómeno”

Han pasado algunos años desde aquel día que mi única hija llegó a casa con sus manos entrelazadas con las de un joven tan prieto como el carbón y me dijo feliz y sonriente…- Mami… te presento a Alexander, mi novio-. Cuando recobre el conocimiento estaba ingresada en un hospital y montones de sueros y aparatos de asma puestos…para calmar el shock emocional y el estrés que me produjo aquella presentación.

Cuando tome conciencia de mi reacción racista sentí vergüenza y aún hoy la sigo teniendo. Por otra parte, mi hija, conmocionada por mi reacción inesperada, exigía explicaciones que nunca pude darle… y sólo le pedía perdón a ella y a su novio. Aquello fue una reacción de mi organismo que inexplicablemente brotó desde lo más profundo de mí ser sin que yo pudiera hacer nada para evitarlo.

Una y otra vez me preguntaba y aún hoy me pregunto, por qué precisamente ese brote de racismo en mí, si toda mi familia paterna es de raza negra. Mi padre es mulato, el padre de mi hija es mulato, ella es mulata, mis mejores y más queridas amigas son negras y mulatas y yo también soy mulata.

Una y otra vez me pregunte y aún hoy me pregunto… ¿ Por qué soy racista?. ¿Y dónde diablos estaba en ese momento mi militancia comunista, mi formación ideológica de tantos años en la creencia de que todos somos iguales sin distinción de razas, mis años de trabajo y convivencia social con negros, blancos y mulatos sin reparar en ningún momento en el color de su piel ni procedencia social? Todo eso se fue al traste en un instante cuando la vida me puso por delante la prueba definitiva. Muy dentro de mí había racismo, independientemente a mi conciencia y voluntad.

Desde entonces no hago más que buscar explicaciones a mi reacción y para ello me remonto a mi niñez cuando en mi pueblo, Cayo Mambí, los barrios estaban muy bien delimitados por clases sociales. En el barrio de “los blanquitos” con sus majestuosas y vistosas casas de mampostería donde vivían el dueño del central azucarero y los altos ejecutivos del mismo.

Al lado de este estaba el caserío de los funcionarios y comerciantes del central, que se caracterizaba por las majestuosas casas de maderas separadas una de otras por preciosos jardines.

Mas abajo, cruzando la línea del tren, estaba el Batey, con sus sensillas casas jimaguas de maderas pintadas de verde y amarillo, que los dueños del central arrendaban a los trabajadores. En este barrio convivían obreros blancos, negros y mulatos. Allí nací y crecí hasta mi adolescencia.

A un costado del Batey estaban los “Barracones” donde vivían mayoritariamente negros dedicados al cultivo y corte de la caña de azúcar. Caracterizaba este barrio la hilera de cuartuchos de madera totalmente insalubres.

Recuerdo que lo único que dividía El Batey y los Barracones, era "El Sindicato”, un casón inmenso lleno de balances de madera tallada donde nos balanceábamos sin parar mientras los mayores jugaban a las cartas o charlaban.

Pero repasando más aquellos tiempos de mi vida y donde según lo psicólogos y sociólogos está el origen de muchos de nuestros males… ahí tampoco he encontrado una razón para mi reacción racista, porque yo era parte de los barrios pobres donde blancos, negros y mulatos convivimos y compartíamos casi todo. Entonces… dónde está la causa del origen de mi reacción racista?

Ante esta experiencia personal… no me extraña escuchar a líderes políticos, personalidades de la cultura, la ciencia e incluso a los ciudadanos de a pie, sus recelos y temores de que muy a pesar de las ventajas del candidato demócrata Barack Obama para ocupar la presidencia de la Casa Blanca, llegue a buen fin, por el intrínseco racismo que ha existido siempre en los Estados Unidos de América.

Según algunos analistas el racismo en los Estados Unidos es uno de los más difundidos a través de la historia, pero este fenómeno social afecta a la humanidad en su conjunto desde tiempos antiguos.

"Las causas de los comportamientos racistas son múltiples, pero básicamente la historia, la religión y el desarrollo de las sociedades son el germen de este fenómeno". Quizás ahí precisamente este la respuesta a mi pregunta… ¿Por qué soy racista?

21 oct 2008

La subordinación de la mujer ante el hombre es un cáncer de la sociedad

En el transcurso del desarrollo de la sociedad se ha ido reconociendo los derechos de la mujer, pero también ese reconocimiento ha agudizado los conflictos entre las parejas de hombres y mujeres.

Siempre he tenido muy claro los conceptos y la labor de los movimientos feministas…aunque no dejo de reconocer, que en ocasiones estos discursos adquieren matices susceptibles a la confusión que provocan comparaciones inequívocas entre el hombre y la mujer.

Tengo el privilegio de pertenecer a la generación laboral de los años 60 y 70 del siglo pasado en Cuba donde hombres y mujeres compartíamos actividades sociales a la par sin prejuicios ni cuestionamientos de sexo.

No es mi intensión ni estoy cualificada para filosofar sobre estos temas, pero como partidaria de estos tiempos considero que si bien es cierto que en el transcurso del desarrollo de la sociedad se ha ido reconociendo los derechos de la mujer, no se puede negar que ese mismo reconocimiento ha agudizado los conflictos entre las parejas de hombres y mujeres, lo que ha provocado un nuevo fenómeno calificado por muchos como “violencia de género”.

La subordinación de la mujer ante el hombre es un cáncer de la sociedad. Es una enfermedad que está ahí…que si se descubre a tiempo puede curarse, pero si no puede ser mortal. Hay todo un esfuerzo de políticos, especialistas y medios enfrascados en eliminar el mal…pero ese mal persiste independientemente a nuestra voluntad.

Es importante recordar que en el desarrollo de la naturaleza lo único que tiene tiempo limitado de existencia es el nacimiento y la muerte de los seres vivos, pero los procesos de desarrollo social son infinitos por lo menos hasta donde llega el conocimiento.

Por ello, todo el esfuerzo que se realice a los distintos niveles de la sociedad para curar este cáncer social es poco. Hay que educar desde los cimientos, que es la familia.

Es imprescindible continuar luchando en tribunas y tribunales para que los derechos de las mujeres a participar en igualdad de condiciones que los hombres en la sociedad se reconozcan en todos los países del mundo y no en unos pocos.

Pero es importante también que se respete la masculinidad de los hombres y la feminidad de las mujeres, que en nada tiene que ver con la lucha feminista por sus derechos.

Las féminas no renunciaremos jamás a la caballerosidad de los hombres. Ese gesto varonil que nos ayuda en las cargas pesadas, nos abra la puerta del coche, nos ayude a bajar del autobús y sobre todo que nos ofrezca una flor y bese nuestra mano con gentileza.

Estoy segura que los caballeros tampoco están dispuestos a renunciar a la dulce mirada de una mujer, verlas vestir con elegancia, maquillada con buen gusto y el andar cadencioso con tacones altos.

19 oct 2008

El noble oficio del periodismo

La esencia del periodismo radica en el privilegio de informar a las grandes masas con un trasfondo preventivo, conciliador y educativo.

Los periodistas solemos tener el defecto o la virtud, según se mire, de observar y analizar todo lo que acontece a nuestro alrededor. Pero cuando se trata del trabajo que realizan los medios de comunicación…y somos lectores, radioyentes o televidentes…ya es el extremo.

Yo…por mucho que lo intento, no consigo abstraerme del sensacionalismo, la poca profesionalidad y el mal gusto que impera en algunos programas televisivos y no puedo evitar cierta sensación de impotencia al no poder hacer nada para que no se desacredite tanto una profesión tan noble como la del periodismo.

He desarrollado este ejercicio durante casi 30 años con amor y devoción porque he tenido la convicción, que la esencia del periodismo radica en el privilegio de informar a las grandes masas con un trasfondo preventivo, conciliador y sobre todo educador.

Pero en medio de tanta mediocridad, amarillismo y sensacionalismos, surgen en ocasiones profesionales del periodismo que enaltecen el oficio, como es el caso de La 2 Noticias que se trasmite al filo de la medianoche en la Televisión española.

Su presentadora, Mara Torres, con frescura, sencillez y aplomo lleva a buen término el informativo que elabora un equipo de periodistas que imprimen a sus noticias matices muy originales.

A decir verdad…me gustada más este informativo cuando a Mara Torres la acompañaba Carlos del Amor con su particular sección cultural y que, para mi satisfacción, le he visto aparecer este sábado con un reportaje en el telediario del mediodía de Televisión Española.

A partir de ahora…no me perderé una sección cultural de este informativo, para alimentar mi esperanza de que los valores intrínsecos del periodismo aún perduran a pesar de aquellos que la desacreditan.Hay que salvar el noble oficio del periodismo.

4 oct 2008

Víctor escribe desde Guantánamo

Alguien ha dicho en un comentario del blog, que a través de estas páginas promuevo el turismo a mi tierra y en especial a mi pueblo, Cayo Mambí. Ojalá tenga éxito y que muchos turistas nos visiten porque de esa manera conocerán un lugar entrañable y acogedor...y no precisamente por lujos ni grandes edificaciones o monumentos, sino por la hospitalidad de su gente. Víctor es de allí y me escribió desde Guantánamo.


Hola, Josefa:

Yo también soy de Cayo Mambí, y para coincidencia mayor, periodista como usted.

Mi nombre es víctor Hugo Purón Fonseca, tengo 54 años y trabajo en el periódico Venceremos, de Guantánamo.

Parte de mi familia vive todavía en el cayo. Mi madre, hermanos y sobrinos. La más numerosa es de los primos de apellido Purón, nacidos, en su mayoría en las colonias cañeras de los alrededores -me refiero a los de edad igual o mayor que la mía-, porque los más jóvenes residen sobre todo en el pueblo.

Yo nací y me crié un tiempo en el barrio del muelle, otro en el moruro, después en el batey, y mi familia tiene su casa actualmente en la calera.

Resido hace muchos años en Guantánamo, unos 30, aunque intermitentemente he estado en otras partes de cuba, por meses y hasta años.

Me sentí muy alegre al ver tu blog. Ojalá se me hubiera ocurrido a mí. Por el momento pienso seguir tu ejemplo, pues el lugar de nacimiento, o la pequeña patria donde primero uno tuvo conciencia del espacio mayor que la casa, es el pueblo, el barrio donde nació. Nostalgia que se acrecienta con la distancia y el tiempo.

Puedo añadir a lo que han dicho otros amigos tuyos, que actualmente en Cayo Mambí, exactamente en las cercanías de playa mejía, se desarrolla un importante programa de cultivo artificial de camarón, en estanques de agua salada, para la exportación de ese producto.

Espero poder seguir comunicándome con usted a través de mi correo.

Atentamente, Víctor

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