19 feb 2008

El futuro no está en una mochila sino en millones de mochilas

Fidel Castro ha renunciado al poder... es la noticia del día y no es posible abstraerme a tantos años que dedique de mi vida a alcanzar esa esperanza de futuro prometedor que nos trajo en su mochila.

Cuando Batista firmó su dimisión el l de enero de 1959, la sirena de la Planta de Níquel de Moa sonó más fuerte que nunca y los rebeldes, enarbolando sus banderas del Movimiento 26 de julio, paseaban por las rojas y polvorientas calles del pueblo, anunciando la noticia de la retirada del dictador. Todo el pueblo se unió a ellos en señal de apoyo a una causa en la que se tenía mucha esperanza. Allí estaba yo, con mi abuela Fela, dando gritos, a la par de todos.

Unos días después, regrese a mi pueblo, revolucionado también por los acontecimientos. Mi padre, que se había alzado con los rebeldes, ya estaba en casa y la vida allí a partir de ese momento cambió. Los obreros y campesinos del Central se volcaron a tareas revolucionaria.

En pocos días el Club de los " Blanquitos" , exclusivo para los ricos, se cerró y los lujosos coches impalas descapotables que se paseaban arrogantes por sus calles también.

En esos primeros años se suceden varios acontecimientos. Surgen las primeras bandas contrarrevolucionarias para defender los intereses de los terratenientes, la CIA comienza a infiltrar mercenarios que lucharían en contra de la Revolución.

En enero de 1961, el embajador norteamericano en Cuba, rompe las relaciones diplomáticas y unos meses después ante un posible ataque al país se crean los Comités de Defensa de la Revolución que tenían la misión de mantener una vigilancia permanente.

En el año 1961 se produce la invasión de la Bahía de Cochinos, y fracasada ésta, los EEUU establecen el bloqueo total de mercancías al país y Fidel anunció la Segunda Declaración de la Habana, en la que denunciaba el imperialismo norteamericano y apoyaba las luchas de liberación nacional.

El proceso hacia un sistema socialista se intensificó durante 1961 y 1962 mediante la nacionalización casi total de la propiedad privada (excepto el artesanado y el pequeño comercio) y la declaración de Fidel, el 1 de mayo de 1962, proclamando a Cuba como una república democrática y socialista. Paralelamente, se intensificaron las relaciones con la U.R.S.S. En octubre de 1962 el gobierno de los Estados Unidos denunció la instalación de mísiles soviéticos en Cuba.

El diálogo directo entre Washington y Moscú resolvió el grave conflicto internacional: Kruschev ordenó la retirada de los mísiles y, a cambio, Kennedy se comprometió a no invadir la isla. En esta "Crisis de Octubre” como se le conoce en Cuba, la mayoría de los obreros fueron movilizados y las mujeres ocupaban sus puestos de trabajo. Recuerdo que por ser una niña a mí me tocó la tarea de coser los sacos de azúcar.

Poco a poco la Revolución se fue organizando. Se alfabetizó al pueblo y en julio de 1962 las Organizaciones revolucionarias integradas, se transformaron en el Partido Unido de la Revolución Socialista y posteriormente, en 1965, en el Partido Comunista de Cuba (P.C.C.), que se declaró marxista-leninista.

Ya en esa fecha residía con mi abuela en La Habana Había dejado a un lado los estudios y priorizaba todo aquello que tenía que ver con las tareas revolucionarias de los Comités de Defensa de la Revolución, la Federación de Mujeres Cubanas y las Milicias.

En 1967 por mi "trayectoria revolucionaria" me aceptan en una escuela de formación de mujeres policías y allí estudie durante un año. Al terminar los estudios comienzo a trabajar en la Unidad Provincial de Tránsito de La Habana.

Unos meses después de comenzar a trabajar como policía de calle participo en un concurso para un programa de radio sobre prevención de accidentes de tránsito y fui seleccionada para escribir dicho programa. Así comencé mi andadura en el periodismo.

Desde entonces y hasta el año 1984 que me desmovilizo del Ministerio del Interior, trabajo como especialista en la prevención de accidentes de tránsito primero y en los delitos comunes y económicos después. Y como la mayoría de mi generación estudie como trabajadora hasta licenciarme en la Universidad de La Habana.

En todos estos años, se institucionalizó el país, se creó el Poder Popular y en 1976 fue aprobada en referéndum la nueva Constitución, que consagró el carácter socialista del estado. Por otra parte se desarrollaba la educación, la medicina y la cultura la que todos teníamos acceso gratuito.

En el mes de abril de 1980 ocurren los sucesos de la embajada de Perú y Fidel Castro ordena retirar la custodia exterior de la embajada. Más de 10 000 cubanos buscaron asilo en la sede diplomática. Inmediatamente que se sucedieron los hechos, me designan junto a otros compañeros a trabajar en el puesto de mando que se creó para atender a todas las personas que salían del país.

Durante este proceso, que duró hasta el mes de septiembre abandonaron el país alrededor de 125 000 compatriotas a través del Puerto de El Mariel en barcos de cubanos procedentes de la Florida que acudían a recoger sus familiares. En uno de estos barcos, se fue mi hermano Tito el segundo de mis cinco hermanos.

La experiencia personal que me aportó el haber trabajado con una gran parte de las personas que emigraron en aquella fecha y los actos de repudio que se sucedieron más adelante para los que no alcanzaron abandonar la isla, fue el principio del cambio en mis convicciones que me llevaron a abandonar el país unos años después.

Fue precisamente a partir de ese año cuando las políticas de prevención del delito que fueron prioritarias para la policía, comenzaron a decaer y se ocurrieron una serie de operaciones policiales como " Pitirre en el Alambre", contra los campesinos, " la Adoquín" contra los artesanos, etc., que con la excusa del llamado " enriquecimiento ilícito" sólo tenían el fin de reprimir todo aquello que fuera en contra de la política del gobierno en cualquier esfera de la sociedad.

Al cambiar totalmente la política de prevención del delito, solicito mi baja del Ministerio del Interior y finalmente me la conceden en 1984. Comienza así mi trabajo en Radio Rebelde, por intermedio de Juan Hernández, su director. En un principio ocupe el cargo de jefe del Departamento de reporteros y posteriormente, como era mi deseo pase a reportera.

Desde mi posición de reportera viví los nuevos tiempos difíciles de Cuba: La centralización económica unida a la escases de alimentos de todo tipo para la supervivencia llevaron al país a un grado de deterioro social incalculable, convirtiéndolo en uno de los países con mayor cantidad de presos del mundo proporcionalmente a su población.

Por otro lado, desde que se inició la perestroika en la antigua Unión Soviética a mediados de los ochenta se afectaron considerablemente las importaciones de petróleo, maquinarias industriales y alimentos soviéticos que se recibían a bajo precio lo que arruinó aún más una economía tambaleante por los excesos en la mala gestión administrativa, la malversación y el robo.

A partir de entonces Cuba comienza una grave crisis financiera y económica: la persistencia del bloqueo económico estadounidense y la disminución de las exportaciones agravaron el déficit comercial . Esta situación aumentó la deuda externa provocando una recesión que obligó al gobierno a imponer un plan de austeridad total a finales de agosto de 1990.

Por otra parte, la desaparición de la Europa del este y de la misma Unión Soviética contribuyeron también a la degradación de la situación política más un informe elaborado por la O.N.U., en 1989,donde se denunciaba que los atentados a los derechos del hombre desprestigiaban el régimen.

Otro hecho que en mi opinión marcó la degradación del sistema cubano fue la detención y ejecución en 1989 del general Arnaldo Ochoa, la destitución y posterior condena a veinte años de prisión de José Abrantes, antiguo ministro del Interior, y la purga del ejército y del Estado, que llevó a prisión a un grupo de altos oficiales que siempre fueron incondicionales al régimen.

Tengo que decir, que conocí al general Ochoa en Angola en un período en el que estuve dos años como reportera de Radio Rebelde cuando él dirigía el Ejército de cubanos destacado en ese país,. También estuve en el acto por el aniversario del Ejército de Occidente que se realizó en la Sala Universal de las FAR, donde Raúl Castro informó de su detención. Aún hoy, tanto yo como muchas personas que le conocimos personalmente, no nos hemos podido recuperar de la conmoción que nos causó aquella noticia y todo el proceso hasta su fusilamiento.

La década del 90 estuvo marcada por la ola de refugiados que llegaban a las embajadas de países extranjeros en La Habana para pedir asilo y poder abandonar la isla. También los numerosos intentos de abandonar la isla en todo tipo de naves y balsas con el objetivo de alcanzar las costas de Florida. Entre los balseros estaba mi hermano William, el más joven de todos y que tuvo la suerte de llegar con vida a la Florida.

En el 'Ecuador' de esta situación política y económica se celebra el IV Congreso del Partido, al que le precede un llamamiento popular a todos los niveles de la población para salvar a la Patria y a la Revolución. El pueblo cubano una vez más confía en su gobierno y responde a este llamamiento ofreciendo criterios y soluciones que cambien la situación, pero nada...todo continuó igual.

Yo partí de Cuba en diciembre de 1994 y desde entonces por cuestiones personales no he vuelto, pero siempre que viene alguien de allí me comenta las necesidades por las que pasa la población para comer cada día, el deterioro de sus viviendas, de sus calles, la falta de motivación de las nuevas generaciones...y por ahí un sin fin de situaciones que se me hacen difícil imaginar desde la distancia.

Fidel Castro renuncia al poder...es la noticia del día y no es posible abstraerme de esta información, porque conozco a la gente de mi país, su entereza, sus ganas de vivir y reunificarse con sus familias y sobre todo, tienen la experiencia de que la esperanza de un futuro prometedor no se encuentra en una sola mochila sino en millones de mochilas .

Josefa Buzzi. Madrid, 19 de febrero 2008

18 feb 2008

La izquierda y derecha a elecciones

Es tiempo de elecciones en España y aunque hay varios partidos que hacen campaña para llegar al poder, sólo brillan por doquier los dos grandes partidos del país que lideran la izquierda y la derecha, o lo que es lo mismo, El Partido Socialista y el Partido Popular.

Generalmente cuando nos referimos a la izquierda o a la derecha pensamos en la orientación de la mano. Cuando afirmamos que alguien es diestro o zurdo no hay duda alguna acerca del significado. Cuando la acepción es trasladada a otros ámbitos , la derecha y la izquierda pierden su valor absoluto.

En este tema de la izquierda y la derecha es importante recordar, que estos conceptos en política surgieron con la Revolución Francesa. Los Diputados de La Asamblea Constituyente que inició sus trabajos en 1792 estaban divididos en dos grupos enfrentados: el de la Gironda, que se situó a la derecha del Presidente, y el de la Montaña, que se situó a la izquierda. En el centro tomó asiento una masa indiferenciada a la que se designó como el Llano o la Marisma.

Con el transcurso del tiempo este concepto se ha vuelto confuso por el matiz de sus discursos. Por una parte, la izquierda tradicional promueve el acercamiento a los sectores medios y altos del electorado y la derecha para captar al proletariado. En cualquier campaña electoral de estos tiempos puede observarse de qué forma se están cambiando los discursos, lo que hace difícil discernir quien está a la diestra de quien, a la par que la clásica.

Según algunos especialistas en política, en la actualidad la Derecha se caracteriza por beneficiar a los que concentran grandes capitales, ya que su base es la libertad económica. Es decir, que cada quien puede ser tan rico o pobre como quiera. También tienen un vínculo muy estrecho con la iglesia católica.

Por su parte, la Izquierda se caracteriza principalmente por gobernar para el pueblo y su principal objetivo radica en la distribución de la riqueza entre todos los individuos, y se mantienen al margen de las creencias religiosas.

También hay criterios de que la izquierda se ha desarrollado sobre la emotividad, y la derecha sobre la racionalidad. Esta interpretación se apoya en el hecho de que las políticas igualitarias del socialismo se arraigan en la envidia y hasta en el resentimiento, mientras que la derecha sostiene la jerarquización de valores.

Es tiempo de elecciones en España y los dos principales Partidos no desmayan en movilizar al electorado para hacerse con el Poder del Estado. Vallas gigantes enarbolan sus consignas, las tertulias de radio son interminables y los programas de televisión sobrepasan el límite de la ética que deben tener presentes tanto los políticos como los periodistas que intervienen en estos debates.

Mientras tanto, el electorado afín de uno y otro partido esta ahí, en su quehacer diario y el día señalado, según su ideología, acudirá o no a votar. Entre ese electorado estoy yo, que por mucha confusión que exista en esto de la política de izquierda y derecha, sigo siendo de la montaña, como aquel diputado francés del siglo 1792.
Madrid, 18 de febrero 2007

Bibliografía: 'Izquierda y Derecha en política', por Angel Rodríguez Kouth

17 feb 2008

Mi cliente argentino

"Es la memoria un gran don,
cualidá muy meritoria.
Y aquellos que en esta historia,
sospechen que les doy palo,
sepan que olvidar lo malo,
también es tener memoria”

¿Casualidad…ironía? No sé qué pensar, pero la realidad es que este pensamiento es el penúltimo de los cientos que contiene el libro preferido del Doctor Fernando Benafede, mi cliente argentino. Aún recuerdo el día en que subía jadeante las pesadas escaleras de este tercer piso de casa antigua del centro de Madrid. Además de su tío le acompañaban sus botas de montar, el equipo de golf y la valija repleta de corbatas, pañuelos de cuello y la historia de su familia contada en fotos.

En pocos minutos hizo gala de sus dotes de comunicador. Que si en su país la cosa estaba difícil…que no había trabajo, que la pobreza aumentaba, que el gobierno era corrupto y que por ello tuvo que emigrar. Después del lógico descanso, el Doctor Benafede inició su recorrido turístico por Madrid mientras esperaba una entrevista con el Señor Álvarez, un empresario de gran prestigio que le contrataría como médico veterinario en una importante empresa ganadera en algún lugar de la península. Mientras esperaba esta entrevista el Doctor Benafede nos contaba historias de su “Buenos Aires Querido”.

Nació en el año 1945 en el seno de una familia acomodada que se dedicaba a la industria del plomo. Estudió medicina veterinaria y con orgullo dice haber ejercido su profesión con entereza y dedicación. Es difícil recordar sus infinitas anécdotas de los 25 años que tuvo una veterinaria en “ Capillas del Señor”, una ciudad al norte de la provincia de Buenos Aires. Pero no todo fue color de rosa…Un divorcio con dos niñas le causó serios problemas de dinero y le obligó a trasladar su campamento a lugares más pobres como Castelar, una región sub-urbana situada al oeste y a unos 50 kilómetros de la ciudad de Buenos Aires.

Al agravarse la situación económica de su país las cosas le fueron peor y se traslada a un pueblecito pequeño” Francisco Álvarez “que se encuentra al oeste y a 15 kilómetros de Buenos Aires. Finalmente, al mes y medio de estancia en Madrid llega la tan esperada entrevista con el Señor Álvarez. Según comentó trabajaría como veterinario en una gran finca toledana, repleta de hermosos caballos. Tendría casa, manutención y un gran “todo terreno” para recorrer los maravillosos campos de Toledo. La euforia de mi cliente argentino ante estas perspectivas aumentó y sus esperanzas algo mermadas por la espera, floreció.

Llamaba a su compañera en Argentina y le contaba que aunque ya no le quedaba dinero ni para comer…esto duraría poco porque estaba a punto de iniciar su sueño. Pasaron dos, tres meses y no llegaban noticias del Señor Álvarez. El Doctor Benafede, que sólo se alimentaba de fibras y productos energéticos etiquetados se le acaba el dinero que ha traído de su país y comienza una agonía…esa agonía que a mí no me es ajena porque la he vivido yo misma y la he visto en muchos de mis clientes. En su desesperación, comenta que no sabe dónde ir…que en Argentina vendió por 3 mil dólares todo su patrimonio: un coche, una motocicleta y un cuadro que era su única herencia familiar. Pasan los días y mi cliente argentino se desmorona…el sueño de hacer fortuna en España cada vez está más lejos.

No aparece el Señor Álvarez y mucho menos esos hermosos caballos a los que le hacía ilusión cuidar Fernando tiene la costumbre de anotarlo todo en un montón de agendas… desde la dirección de la Plaza Mayor de Madrid que está a 100 metros de aquí, hasta la hora en que tiene que bajar al mercado a comprar su leche condensada. Espero que anote también la dirección de esta Pensión León, en la que muchas veces en el crudo invierno de Madrid ha tenido que echarse encima más de cuatro mantas gordas y ducharse con agua fría.

Han pasado tres meses y mi cliente argentino regresa mañana a su país. Le recordaré con su andar ágil, su mundo de ilusiones y sus libretas de anotaciones. Llevará de vuelta sus botas de montar y el equipo de golf. Y en su valija, además de las corbatas, pañuelos y la historia de su familia contada en fotos incluye los souvenir españoles más emblemáticos: un toro de lidia, la bailarina española y el acorazado soldado toledano. Estoy segura que mi cliente argentino también llevará en el equipaje su célebre libro de Martín Fierro. Pero me gustaría que siempre tenga presente ese penúltimo pensamiento.

“Es la memoria un gran don,
cualidá muy meritoria,
Y aquellos que en esta historia,
sospechen que les doy palo,
sepan que olvidar lo malo,
también es tener memoria".

Con mucho cariño para el Doctor Fernando Benafede, de su casera en Madrid, Josefa Buzzi.
Madrid, 26 de marzo del año 2003.

Mi abuelo Tito

Para conocer a mi abuelo Tito tuve que andar kilómetros y kilómetros a través de llanuras, ríos y montañas, sobre todo la “Siete Leguas” que resultaba interminable. Primero tomamos el viajero, un pequeño tren de pasajeros hasta Nicaro. Allí mi padre alquiló un carretón de caballos que nos llevó por un camino que atravesaba tres ríos.

Después de varias horas y ya entrada la noche nos quedamos a dormir en una casa de yagua y piso de tierra donde vivía un campesino amigo de mi abuelo.


Tal era mi cansancio, que sólo me preocupaba ver la habitación donde dormiríamos porque a golpe de vista sólo veía allí dos habitaciones sin puertas ni ventanas: La cocina donde nos encontrábamos y una habitación contigua donde se podía ver dos camas grandes de hierro con mosquiteros puestos.
Jacinto y su mujer vivían con sus tres hijos que en ningún momento los vimos porque se encontraban durmiendo. Allí tomamos un café claro con galletas que me supo a gloria .

Mientras mi madre le daba el pecho a Titico, mi hermano pequeño, y papá conversaba animadamente con Jacinto, Carolina nos hacía una cama en el suelo y para que fuera más cómoda recogió toda la ropa de la casa, las acomodó y luego las cubrió con un par de sábanas .A mí me pareció el mejor colchón del mundo y dormí placenteramente. Ya de madrugada Carolina brincaba por encima de nosotros para encender el fogón y preparar el café.

Luego de tomarlo emprendimos el camino, a pie, loma arriba. Clemente, machete en mano despejaba el camino de los matorrales para que nosotros pudiéramos pasar. Cruzamos las “Siete Leguas” una montaña que recibía ese nombre porque para poder salir de ella había que darle siete vueltas. Finalmente llegamos al punto del camino donde nos esperaban dos trabajadores de mi abuelo con las mulas que nos llevarían hasta su casa.

Era precisamente en ese lugar donde comenzaba el cafetal de mi abuelo, una finca de varias caballerías de tierra donde no recuerdo haber visto ningún llano, salvo el espacio que ocupaba su casa. Ya entrada la tarde finalmente llegamos a la casa de mi abuelo. Era una vivienda muy grande de paredes de madera y techo de guano. El portal le daba la vuelta a la casa y de él colgaban monturas de caballos, y todo tipo de herramientas de labranza.

En el salón de la casa lo mismo y como único elemento diferente, un cuadro del corazón de Jesús. Allí sí que había habitaciones. Yo compartía la de cristinita, una niña que habían adoptado desde muy pequeña. Mi abuelo vivía con Cristina su segunda esposa, porque hacía muchos años que estaba separado de mi abuela, la madre de sus seis hijos. Mi abuelo era una de los mayores terratenientes del café de la provincia de Guantánamo, la más oriental del país.

Era un hombre de mediana estatura, mulato, curtido por el sol y con un carácter recio. Se alegró mucho de vernos .Nunca he podido saber dónde nació mi abuelo, pero dicen que llegó a Topí, así se llamaba la región donde vivía, con trece años y comenzó a trabajar de arriero hasta que se compró su primera mula. Poco a poco con el esfuerzo de su trabajo fue creciendo su capital hasta convertirse en uno de los hombres más ricos de esa zona .Allí pasamos el "Tiempo Muerto" recogiendo café .Es difícil describir un lugar como aquel donde estaban las palmeras más altas que he visto jamás y donde casi tocas las nubes con las manos.

16 feb 2008

"Eva". Entrevista en la prisión madrileña de Carabanchel

"Creo que no debían existir los pobres; siento orgullo de tener sangre gitana y considero que no es la juventud lo que embriaga la razón, sino el amor".

Estas son las primeras palabras que, sin preguntas, afloran a los gruesos labios de Eva, una chica madrileña, que sin cumplir los veinte años, dice haber vivido una eternidad.

Eva accedió a mi entrevista recelosa.

_Qué quieres que te diga…_ .Insistía. Finalmente la convencí.

Con cara de niña y cuerpo de mujer, Eva recuerda el cariño infinito que su padre le profesaba.

_Aún guardo la muñeca de trapo que me regaló unos días antes de morir por causa de una sobredosis de heroína, cuando apenas yo había cumplido los doce años_

Me comenta que sus padres vivían separados por las constantes discusiones que sostenían por causa de las drogas. Tiene un hermano mayor que siempre vivió con los abuelos paternos y una hermana menor, que como ella, desde los once años es consumidora de drogas.

Mientras cambia constantemente de posición en la butaca , Eva continúa hablando de su padre.

_ Creo que mi padre realmente se suicidó por la situación en que vivía. Más de cuatro años separado de toda la familia, enganchado a la heroína, al punto que para sostenerse el vicio y alimentarse, vendía drogas y robaba en cualquier parte._

Mueve ligeramente la cabeza hacia atrás para quitarse el largo mechón negro de su cabello que caprichosamente cae sobre sus grandes ojos color miel, mientras continúa.

_No he podido superar aún la muerte de mi padre. De mi madre no puedo decir nada…
Nunca se acercó a mí. La heroína ocupaba toda su atención. Finalmente, entre la intoxicación del aceite de la colza y la droga, acabaron con su vida hace un año_.

He visto a Eva en el centro de un coro gitano danzando al estilo andaluz.

_Me gustaría ser artista _ Enfatiza _ Siempre he querido ser bailaora de los cantes de Camarón. Hay algo en su música que me estremece de pies a cabeza y no puedo evitar la tentación de bailar._

Eva nació y se crió en el barrio capitalino de Vallecas. A los trece años se escapó de su casa con "El Santi", un gitano de veintiocho años, enganchado también a las drogas.

_ Cuando dejé los estudios y me fugué con “El Santi” , mis abuelos lo denunciaron a la policía porque yo era menor de edad. Me mantuvieron castigada en casa más de diez meses. Cuando salí de ese encierro me enteré que “El Santi” había muerto de una sobredosis en el mismo lugar en que me hizo el amor por primera vez_.

No puede evitar que las lágrimas recorran su rostro y estropee el leve maquillaje que lleva .Bebe un café que la reconforta y continúa.

_Comienzo a buscar nuevas amistades y así conocí a varios chicos que, como yo, se drogaban. En un principio gastábamos dos o tres mil pesetas en comprar pastillas y porros, pero con el tiempo esto fue a mayores al punto que teníamos que salir a robar y atracar de muchas formas para comprar las drogas.

Luego de un corto silencio, Eva me mira fijamente y con gesto algo desafiante dice:
_ Fíjese…me gustaría casarme con un buen hombre, tener cuatro hijos y ser millonaria. Eso sí, que mis hijos no prueben las drogas, porque no se lo voy a permitir._

De nuevo se acomoda en su asiento y algo más tranquila continúa.

_ En este momento cumplo prisión preventiva acusada de participar en dos atracos , pero dicen que tengo más acusaciones por hechos similares. Ahora espero la acción de la justicia, porque la vida ya me ha condenado._

Así es Eva, esta joven madrileña de veinte años que dice haber vivido una eternidad, que siente orgullo de llevar sangre gitana y considera que no es la juventud lo que embriaga la razón, sino el amor.

Agradezco a Eva y a la Dirección de la prisión de Carabanchel, la realización de esta entrevista.
Madrid, 23 de abril del año 1997.

12 feb 2008

Mi primer amor

Un relato personal


Peñita… así se llamaba aquel muchacho que despertó mis primeros instintos amorosos en el año 1962 cuando yo apenas había cumplido los doce años.

Era obrero del central azucarero, como mi padre y la mayoría de los hombres del pueblo, pero lo conocí en la casa de Agapito, nuestro vecino el plomero.

Siempre que mi madre se descuidaba yo brincaba la vieja cerca de alambre de púas que dividía nuestros patios para ir a jugar, tomar un café… y esperar a mi amado.

Agapito tenía seis hijos en escalón que oscilaban entre los 20 y 10 años y sólo una hembra, Reina, mi amiga del alma. Estudiábamos la secundaria básica en la misma escuela.

Peñita solía visitarlos por las tardes y allí estaba yo. Una sensación paseaba mi cuerpo cada vez que lo veía y aunque no sabía qué significaba aquello, sí experimentaba cierto placer desconocido.
Una tarde en que tomábamos el café que nos hacía Josefina, llegó Peñita y se sentó justo a mi lado. Noté que Agapito me miraba con cierta picardía .

Desde su balance de madera, arrimado a un rincón del salón donde escuchaba la radio, reía mostrando los dos dientes de oro que tenía en su dentadura postiza superior. Todos tenían la vista fija en mí y Agapito se apresuró a decirme _Josefa, tráele una taza de café a nuestro amigo-
Fue tal mi perturbación que fui directo a la cocina y en lugar de servir la taza de café me llevé al salón un candil encendido que había en un esquinero Y allí estaba yo, paralizada, en medio de la sala, con mi candil en la mano y todos muertos de risa hasta desternillarse… Salí corriendo embargada de vergüenza.

Creo fue ese el momento en que Peñita se dio cuenta de lo que yo sentía. Pero él tenía veinte años y yo sólo doce.

Unos días después coincidimos en la matiné del domingo en el único cine que había en el pueblo. Se sentó a mi lado y me dijo que aún era una niña pero que él esperaría a que cumpliera los quince años y entonces nos haríamos novios y nos casaríamos.

Meses más tarde me trasladé a vivir con mi abuela a La Habana.

Mientras esperaba cumplir “los quince” Reina escribía contándome cada detalle de las conquistas amorosas de mi galán hasta que poco a poco esas cartas fueron apagándose.

Nunca más regresé a mi pueblo, pero Peñita y el batey donde nací, con sus casas gemelas de madera ,las calles de tierra inundadas de bagacillo y el fuerte olor a miel de purga siguen encendidas en mí como la lumbre de aquel candil que desveló mis primeros instintos amorosos.

Madrid, 6 de la madrugada del lunes día 12 de mayo del 2003.

" La potencia intelectual de un hombre se mide por la dosis de humor que es capaz de utilizar"
Friedrich Wilhelm Nietzsche
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