18 feb 2008

La izquierda y derecha a elecciones

Es tiempo de elecciones en España y aunque hay varios partidos que hacen campaña para llegar al poder, sólo brillan por doquier los dos grandes partidos del país que lideran la izquierda y la derecha, o lo que es lo mismo, El Partido Socialista y el Partido Popular.

Generalmente cuando nos referimos a la izquierda o a la derecha pensamos en la orientación de la mano. Cuando afirmamos que alguien es diestro o zurdo no hay duda alguna acerca del significado. Cuando la acepción es trasladada a otros ámbitos , la derecha y la izquierda pierden su valor absoluto.

En este tema de la izquierda y la derecha es importante recordar, que estos conceptos en política surgieron con la Revolución Francesa. Los Diputados de La Asamblea Constituyente que inició sus trabajos en 1792 estaban divididos en dos grupos enfrentados: el de la Gironda, que se situó a la derecha del Presidente, y el de la Montaña, que se situó a la izquierda. En el centro tomó asiento una masa indiferenciada a la que se designó como el Llano o la Marisma.

Con el transcurso del tiempo este concepto se ha vuelto confuso por el matiz de sus discursos. Por una parte, la izquierda tradicional promueve el acercamiento a los sectores medios y altos del electorado y la derecha para captar al proletariado. En cualquier campaña electoral de estos tiempos puede observarse de qué forma se están cambiando los discursos, lo que hace difícil discernir quien está a la diestra de quien, a la par que la clásica.

Según algunos especialistas en política, en la actualidad la Derecha se caracteriza por beneficiar a los que concentran grandes capitales, ya que su base es la libertad económica. Es decir, que cada quien puede ser tan rico o pobre como quiera. También tienen un vínculo muy estrecho con la iglesia católica.

Por su parte, la Izquierda se caracteriza principalmente por gobernar para el pueblo y su principal objetivo radica en la distribución de la riqueza entre todos los individuos, y se mantienen al margen de las creencias religiosas.

También hay criterios de que la izquierda se ha desarrollado sobre la emotividad, y la derecha sobre la racionalidad. Esta interpretación se apoya en el hecho de que las políticas igualitarias del socialismo se arraigan en la envidia y hasta en el resentimiento, mientras que la derecha sostiene la jerarquización de valores.

Es tiempo de elecciones en España y los dos principales Partidos no desmayan en movilizar al electorado para hacerse con el Poder del Estado. Vallas gigantes enarbolan sus consignas, las tertulias de radio son interminables y los programas de televisión sobrepasan el límite de la ética que deben tener presentes tanto los políticos como los periodistas que intervienen en estos debates.

Mientras tanto, el electorado afín de uno y otro partido esta ahí, en su quehacer diario y el día señalado, según su ideología, acudirá o no a votar. Entre ese electorado estoy yo, que por mucha confusión que exista en esto de la política de izquierda y derecha, sigo siendo de la montaña, como aquel diputado francés del siglo 1792.
Madrid, 18 de febrero 2007

Bibliografía: 'Izquierda y Derecha en política', por Angel Rodríguez Kouth

17 feb 2008

Mi cliente argentino

"Es la memoria un gran don,
cualidá muy meritoria.
Y aquellos que en esta historia,
sospechen que les doy palo,
sepan que olvidar lo malo,
también es tener memoria”

¿Casualidad…ironía? No sé qué pensar, pero la realidad es que este pensamiento es el penúltimo de los cientos que contiene el libro preferido del Doctor Fernando Benafede, mi cliente argentino. Aún recuerdo el día en que subía jadeante las pesadas escaleras de este tercer piso de casa antigua del centro de Madrid. Además de su tío le acompañaban sus botas de montar, el equipo de golf y la valija repleta de corbatas, pañuelos de cuello y la historia de su familia contada en fotos.

En pocos minutos hizo gala de sus dotes de comunicador. Que si en su país la cosa estaba difícil…que no había trabajo, que la pobreza aumentaba, que el gobierno era corrupto y que por ello tuvo que emigrar. Después del lógico descanso, el Doctor Benafede inició su recorrido turístico por Madrid mientras esperaba una entrevista con el Señor Álvarez, un empresario de gran prestigio que le contrataría como médico veterinario en una importante empresa ganadera en algún lugar de la península. Mientras esperaba esta entrevista el Doctor Benafede nos contaba historias de su “Buenos Aires Querido”.

Nació en el año 1945 en el seno de una familia acomodada que se dedicaba a la industria del plomo. Estudió medicina veterinaria y con orgullo dice haber ejercido su profesión con entereza y dedicación. Es difícil recordar sus infinitas anécdotas de los 25 años que tuvo una veterinaria en “ Capillas del Señor”, una ciudad al norte de la provincia de Buenos Aires. Pero no todo fue color de rosa…Un divorcio con dos niñas le causó serios problemas de dinero y le obligó a trasladar su campamento a lugares más pobres como Castelar, una región sub-urbana situada al oeste y a unos 50 kilómetros de la ciudad de Buenos Aires.

Al agravarse la situación económica de su país las cosas le fueron peor y se traslada a un pueblecito pequeño” Francisco Álvarez “que se encuentra al oeste y a 15 kilómetros de Buenos Aires. Finalmente, al mes y medio de estancia en Madrid llega la tan esperada entrevista con el Señor Álvarez. Según comentó trabajaría como veterinario en una gran finca toledana, repleta de hermosos caballos. Tendría casa, manutención y un gran “todo terreno” para recorrer los maravillosos campos de Toledo. La euforia de mi cliente argentino ante estas perspectivas aumentó y sus esperanzas algo mermadas por la espera, floreció.

Llamaba a su compañera en Argentina y le contaba que aunque ya no le quedaba dinero ni para comer…esto duraría poco porque estaba a punto de iniciar su sueño. Pasaron dos, tres meses y no llegaban noticias del Señor Álvarez. El Doctor Benafede, que sólo se alimentaba de fibras y productos energéticos etiquetados se le acaba el dinero que ha traído de su país y comienza una agonía…esa agonía que a mí no me es ajena porque la he vivido yo misma y la he visto en muchos de mis clientes. En su desesperación, comenta que no sabe dónde ir…que en Argentina vendió por 3 mil dólares todo su patrimonio: un coche, una motocicleta y un cuadro que era su única herencia familiar. Pasan los días y mi cliente argentino se desmorona…el sueño de hacer fortuna en España cada vez está más lejos.

No aparece el Señor Álvarez y mucho menos esos hermosos caballos a los que le hacía ilusión cuidar Fernando tiene la costumbre de anotarlo todo en un montón de agendas… desde la dirección de la Plaza Mayor de Madrid que está a 100 metros de aquí, hasta la hora en que tiene que bajar al mercado a comprar su leche condensada. Espero que anote también la dirección de esta Pensión León, en la que muchas veces en el crudo invierno de Madrid ha tenido que echarse encima más de cuatro mantas gordas y ducharse con agua fría.

Han pasado tres meses y mi cliente argentino regresa mañana a su país. Le recordaré con su andar ágil, su mundo de ilusiones y sus libretas de anotaciones. Llevará de vuelta sus botas de montar y el equipo de golf. Y en su valija, además de las corbatas, pañuelos y la historia de su familia contada en fotos incluye los souvenir españoles más emblemáticos: un toro de lidia, la bailarina española y el acorazado soldado toledano. Estoy segura que mi cliente argentino también llevará en el equipaje su célebre libro de Martín Fierro. Pero me gustaría que siempre tenga presente ese penúltimo pensamiento.

“Es la memoria un gran don,
cualidá muy meritoria,
Y aquellos que en esta historia,
sospechen que les doy palo,
sepan que olvidar lo malo,
también es tener memoria".

Con mucho cariño para el Doctor Fernando Benafede, de su casera en Madrid, Josefa Buzzi.
Madrid, 26 de marzo del año 2003.

Mi abuelo Tito

Para conocer a mi abuelo Tito tuve que andar kilómetros y kilómetros a través de llanuras, ríos y montañas, sobre todo la “Siete Leguas” que resultaba interminable. Primero tomamos el viajero, un pequeño tren de pasajeros hasta Nicaro. Allí mi padre alquiló un carretón de caballos que nos llevó por un camino que atravesaba tres ríos.

Después de varias horas y ya entrada la noche nos quedamos a dormir en una casa de yagua y piso de tierra donde vivía un campesino amigo de mi abuelo.


Tal era mi cansancio, que sólo me preocupaba ver la habitación donde dormiríamos porque a golpe de vista sólo veía allí dos habitaciones sin puertas ni ventanas: La cocina donde nos encontrábamos y una habitación contigua donde se podía ver dos camas grandes de hierro con mosquiteros puestos.
Jacinto y su mujer vivían con sus tres hijos que en ningún momento los vimos porque se encontraban durmiendo. Allí tomamos un café claro con galletas que me supo a gloria .

Mientras mi madre le daba el pecho a Titico, mi hermano pequeño, y papá conversaba animadamente con Jacinto, Carolina nos hacía una cama en el suelo y para que fuera más cómoda recogió toda la ropa de la casa, las acomodó y luego las cubrió con un par de sábanas .A mí me pareció el mejor colchón del mundo y dormí placenteramente. Ya de madrugada Carolina brincaba por encima de nosotros para encender el fogón y preparar el café.

Luego de tomarlo emprendimos el camino, a pie, loma arriba. Clemente, machete en mano despejaba el camino de los matorrales para que nosotros pudiéramos pasar. Cruzamos las “Siete Leguas” una montaña que recibía ese nombre porque para poder salir de ella había que darle siete vueltas. Finalmente llegamos al punto del camino donde nos esperaban dos trabajadores de mi abuelo con las mulas que nos llevarían hasta su casa.

Era precisamente en ese lugar donde comenzaba el cafetal de mi abuelo, una finca de varias caballerías de tierra donde no recuerdo haber visto ningún llano, salvo el espacio que ocupaba su casa. Ya entrada la tarde finalmente llegamos a la casa de mi abuelo. Era una vivienda muy grande de paredes de madera y techo de guano. El portal le daba la vuelta a la casa y de él colgaban monturas de caballos, y todo tipo de herramientas de labranza.

En el salón de la casa lo mismo y como único elemento diferente, un cuadro del corazón de Jesús. Allí sí que había habitaciones. Yo compartía la de cristinita, una niña que habían adoptado desde muy pequeña. Mi abuelo vivía con Cristina su segunda esposa, porque hacía muchos años que estaba separado de mi abuela, la madre de sus seis hijos. Mi abuelo era una de los mayores terratenientes del café de la provincia de Guantánamo, la más oriental del país.

Era un hombre de mediana estatura, mulato, curtido por el sol y con un carácter recio. Se alegró mucho de vernos .Nunca he podido saber dónde nació mi abuelo, pero dicen que llegó a Topí, así se llamaba la región donde vivía, con trece años y comenzó a trabajar de arriero hasta que se compró su primera mula. Poco a poco con el esfuerzo de su trabajo fue creciendo su capital hasta convertirse en uno de los hombres más ricos de esa zona .Allí pasamos el "Tiempo Muerto" recogiendo café .Es difícil describir un lugar como aquel donde estaban las palmeras más altas que he visto jamás y donde casi tocas las nubes con las manos.

16 feb 2008

"Eva". Entrevista en la prisión madrileña de Carabanchel

"Creo que no debían existir los pobres; siento orgullo de tener sangre gitana y considero que no es la juventud lo que embriaga la razón, sino el amor".

Estas son las primeras palabras que, sin preguntas, afloran a los gruesos labios de Eva, una chica madrileña, que sin cumplir los veinte años, dice haber vivido una eternidad.

Eva accedió a mi entrevista recelosa.

_Qué quieres que te diga…_ .Insistía. Finalmente la convencí.

Con cara de niña y cuerpo de mujer, Eva recuerda el cariño infinito que su padre le profesaba.

_Aún guardo la muñeca de trapo que me regaló unos días antes de morir por causa de una sobredosis de heroína, cuando apenas yo había cumplido los doce años_

Me comenta que sus padres vivían separados por las constantes discusiones que sostenían por causa de las drogas. Tiene un hermano mayor que siempre vivió con los abuelos paternos y una hermana menor, que como ella, desde los once años es consumidora de drogas.

Mientras cambia constantemente de posición en la butaca , Eva continúa hablando de su padre.

_ Creo que mi padre realmente se suicidó por la situación en que vivía. Más de cuatro años separado de toda la familia, enganchado a la heroína, al punto que para sostenerse el vicio y alimentarse, vendía drogas y robaba en cualquier parte._

Mueve ligeramente la cabeza hacia atrás para quitarse el largo mechón negro de su cabello que caprichosamente cae sobre sus grandes ojos color miel, mientras continúa.

_No he podido superar aún la muerte de mi padre. De mi madre no puedo decir nada…
Nunca se acercó a mí. La heroína ocupaba toda su atención. Finalmente, entre la intoxicación del aceite de la colza y la droga, acabaron con su vida hace un año_.

He visto a Eva en el centro de un coro gitano danzando al estilo andaluz.

_Me gustaría ser artista _ Enfatiza _ Siempre he querido ser bailaora de los cantes de Camarón. Hay algo en su música que me estremece de pies a cabeza y no puedo evitar la tentación de bailar._

Eva nació y se crió en el barrio capitalino de Vallecas. A los trece años se escapó de su casa con "El Santi", un gitano de veintiocho años, enganchado también a las drogas.

_ Cuando dejé los estudios y me fugué con “El Santi” , mis abuelos lo denunciaron a la policía porque yo era menor de edad. Me mantuvieron castigada en casa más de diez meses. Cuando salí de ese encierro me enteré que “El Santi” había muerto de una sobredosis en el mismo lugar en que me hizo el amor por primera vez_.

No puede evitar que las lágrimas recorran su rostro y estropee el leve maquillaje que lleva .Bebe un café que la reconforta y continúa.

_Comienzo a buscar nuevas amistades y así conocí a varios chicos que, como yo, se drogaban. En un principio gastábamos dos o tres mil pesetas en comprar pastillas y porros, pero con el tiempo esto fue a mayores al punto que teníamos que salir a robar y atracar de muchas formas para comprar las drogas.

Luego de un corto silencio, Eva me mira fijamente y con gesto algo desafiante dice:
_ Fíjese…me gustaría casarme con un buen hombre, tener cuatro hijos y ser millonaria. Eso sí, que mis hijos no prueben las drogas, porque no se lo voy a permitir._

De nuevo se acomoda en su asiento y algo más tranquila continúa.

_ En este momento cumplo prisión preventiva acusada de participar en dos atracos , pero dicen que tengo más acusaciones por hechos similares. Ahora espero la acción de la justicia, porque la vida ya me ha condenado._

Así es Eva, esta joven madrileña de veinte años que dice haber vivido una eternidad, que siente orgullo de llevar sangre gitana y considera que no es la juventud lo que embriaga la razón, sino el amor.

Agradezco a Eva y a la Dirección de la prisión de Carabanchel, la realización de esta entrevista.
Madrid, 23 de abril del año 1997.

12 feb 2008

Mi primer amor

Un relato personal


Peñita… así se llamaba aquel muchacho que despertó mis primeros instintos amorosos en el año 1962 cuando yo apenas había cumplido los doce años.

Era obrero del central azucarero, como mi padre y la mayoría de los hombres del pueblo, pero lo conocí en la casa de Agapito, nuestro vecino el plomero.

Siempre que mi madre se descuidaba yo brincaba la vieja cerca de alambre de púas que dividía nuestros patios para ir a jugar, tomar un café… y esperar a mi amado.

Agapito tenía seis hijos en escalón que oscilaban entre los 20 y 10 años y sólo una hembra, Reina, mi amiga del alma. Estudiábamos la secundaria básica en la misma escuela.

Peñita solía visitarlos por las tardes y allí estaba yo. Una sensación paseaba mi cuerpo cada vez que lo veía y aunque no sabía qué significaba aquello, sí experimentaba cierto placer desconocido.
Una tarde en que tomábamos el café que nos hacía Josefina, llegó Peñita y se sentó justo a mi lado. Noté que Agapito me miraba con cierta picardía .

Desde su balance de madera, arrimado a un rincón del salón donde escuchaba la radio, reía mostrando los dos dientes de oro que tenía en su dentadura postiza superior. Todos tenían la vista fija en mí y Agapito se apresuró a decirme _Josefa, tráele una taza de café a nuestro amigo-
Fue tal mi perturbación que fui directo a la cocina y en lugar de servir la taza de café me llevé al salón un candil encendido que había en un esquinero Y allí estaba yo, paralizada, en medio de la sala, con mi candil en la mano y todos muertos de risa hasta desternillarse… Salí corriendo embargada de vergüenza.

Creo fue ese el momento en que Peñita se dio cuenta de lo que yo sentía. Pero él tenía veinte años y yo sólo doce.

Unos días después coincidimos en la matiné del domingo en el único cine que había en el pueblo. Se sentó a mi lado y me dijo que aún era una niña pero que él esperaría a que cumpliera los quince años y entonces nos haríamos novios y nos casaríamos.

Meses más tarde me trasladé a vivir con mi abuela a La Habana.

Mientras esperaba cumplir “los quince” Reina escribía contándome cada detalle de las conquistas amorosas de mi galán hasta que poco a poco esas cartas fueron apagándose.

Nunca más regresé a mi pueblo, pero Peñita y el batey donde nací, con sus casas gemelas de madera ,las calles de tierra inundadas de bagacillo y el fuerte olor a miel de purga siguen encendidas en mí como la lumbre de aquel candil que desveló mis primeros instintos amorosos.

Madrid, 6 de la madrugada del lunes día 12 de mayo del 2003.

" La potencia intelectual de un hombre se mide por la dosis de humor que es capaz de utilizar"
Friedrich Wilhelm Nietzsche
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Mi querido " Cayo Mambí "

No es posible que escriba en mi blog sin decir algo de mi pueblo del alma, Cayo Mambí , hoy municipio Frank País.

Es una de las zonas de Cuba de terreno ondulado, aunque también predominan pequeñas alturas. Tiene tres bahías y muy hermosas playas sin explotar. Siempre se ha considerado que la red hidrográfica de la zona es importante. Tiene una extensión territorial de 515 kilómetros cuadrados con más de 28 000 habitantes. Limita al norte con el Océano Atlántico; al Este con el municipio de Moa; al sur con el municipio de Sagua de Tánamo y la provincia de Guantánamo, y al oeste con el municipio de Mayarí.

El asentamiento de sus primeros habitantes comienza en el siglo XVIII y como la gran mayoría de los pueblos de Cuba, sus habitantes han estado presentes en todos los procesos históricos del país. Pero fue en la guerra del 68 en la que precisamente por el apoyo incondicional brindado por los vecinos a los mambises hizo que este lugar se conociera por Cayo Mambí. Muy pronto sus habitantes comenzaron la explotación de productos que sirvieran al comercio internacional.

En un principio el cultivo del plátano incrementó considerablemente la población de la comarca hasta que se pasó al azúcar, estableciéndose así el central azucarero "Tánamo". A partir de entonces todo el territorio fue dedicado al cultivo de la caña y su azúcar refinado la especialidad de esa industria hasta hace muy poco tiempo que finalmente, por la situación económica del país destruyeron el Central.

En ese pueblo nacieron mis padres, mis hermanos y yo. Allí aprendí a leer con Ana, esa maestra de varias generaciones y que estoy segura todos la recuerdan con cariño. Allí pase esos períodos de niñez y adolescencia de los que guardo inolvidables recuerdos. Cuando conocí la noticia del cierre definitivo del Central, me embargó la nostalgia .

No es posible imaginar a mi querido pueblo, Cayo mambí, sin sus interminables cañaverales , el ruido de las locomotoras de vapor, el pito de la sirena anunciando el cambio de turno de los obreros, sus calles llenas de ‘bagacillo’ y su penetrante olor a miel de purga. Así recuerdo a mi querido pueblo " Cayo Mambí" al que siempre tengo en mi corazón y mi pensamiento.

Madrid, 14 de febrero del 2008

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