24 feb 2008

La "Opinión del Pueblo"

..."cuidadito, que estoy aquí, vivito y coleando"

Es increcíble... Aún hoy "la opinión del puebo", ese sistema informático del gobierno de Cuba... que recoge, no sé cómo, la temperatura del pensar y sentir del pueblo a diario... aún sigue vigente.

Una prueba de ello es que una vez dada la noticia de la renuncia de Fidel... se dejó correr el tiempo, y una vez recogidas las espectativas... !paff!... aparece su máximo líder con lo mismo... _Eh...cuidadito que estoy aquí, vivito y coleando-.

Ahí esta ese misterio cubano que trae de cabeza a los más osados analistas... ¿Cómo es posible, que con la situación precaria en que viven los cubanos... aún continúen defendiendo un sistema de prometedora esperanza, intermitentes bonanzas y un final de ruina total, no sólo económica síno en lo social, que es en mi opinión lo más significativo?

Aún hoy, despues de casi 14 años de exilio, y a pesar de todo, siento nostalgia por esa causa por la que luchamos desintersadamente, aportando horas voluntarias en los campos de caña, en las fábricas , en las milicias, y siempre con el racionamiento presente de un cuarto de manteca por persona al mes... y los tres metros de tela para un vestido, etc.

Creo que esa nostalgia...es la que hace a los cubanos permanecer en ese inmovilismo... en esa espera paciente a que "su gobierno" tome la iniciativa y de forma gradual y bien pensada dirija sus pasos para acabar con la centralización generalizada de la economía, y finalmente aplique una economía de mercado donde los cubanos puedan dar riendas sueltas a sus iniciativas económicas sin represión.

Por otra parte, en el interior de cada cubano, esta ese miedo al enfrentamiento con su vecino de al lado, ese latente temor a las confrontaciones familiares y de barrio, por la permanente vigilancia de unos a otros que implantó el "Sistema Socialista "a traves de los años y que de no hacerse las cosas bien... puede desencadenar fenómenos sociales impredecibles.

No se puede menospreciar el hechco de que durante todos los años de gobierno, estuvo presente la censura informativa de todo aquello que pudiera venir del exterior con ideas diferentes a las del Sistema en el país. Fidel ha mantenido el controk de todos los medios de comunicación y un sistema de propaganda ideológica que por mucho que se intente obviar, ha calado en la sociedad... y está ahí.

Los cubanos conocemos con certeza esa mezcla de situaciones que nos han llevado a convivir con la doble moral imperante. Quiero que todo cambie... pero tengo miedo a lo que puede pasar... voy a esperar a ver qué pasa..." No hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo resista".

Podría contar infinidad de anáecdotas, pero es imposible. Recuerdo una ocasión que visite un central azucarero en la provincia de Cienfuegos. Lo dirigía un ingeniero agrícola que había ocupado diferentes cargos de dirección en el Ministerio de la Agricultura. En un principio fue cauto y reservado.. .pero a medida que transcurría la entrevista fue subiendo el tono hasta decirme, que por exponer un informe sobre la precariedad de la agricultura y la necesidad de tomar determinadas medidas... fue sustituído inmediatamente de su cargo.

Así ha sido siempre, así es y así seguirá mi país... si hoy, en esa reunión de los 614 diputados electos en enero no deciden su voto hacia un representante que responda a la espectativa de los cubanos.

Muchos analistas y medios de prensa apuntan a Raúl Castro como el candidato seguro. Ojalá este pronóstico no se cumpla. Si bien es cierto que Raúl a partir de los años 80 desarrolló las Empresas Mixtas e intentó una mayor productividad en la agricultura, la realidad es que al final, las cuentas no salen y todo a ido a peor.

Estos diputados, conocen como yo, que la reunión de militantes a un Congreso del Partido Comunista Vietnamita, que tenía un programa pre-elaborado, durante su desarrollo cambió. La juventud tomó la palabra y convenció con sus argumentos. A partir de entonces, aunque continuó y continúa en el Poder el Partido Comunista, los cambios hacia una liberalización de la economía y reformas sociales produjeron cambios espectaculares.

Es un buen referente para los cubanos. Vietnam, con estas reformas cambió totalmente y de estar en las estadísticas de la ONU como uno de los países más pobres del mundo se convirtió en menos de 5 años en el mayor exportador de arroz del planeta.

Los cubanos, con las ganas, la necesidad y el espíiritu creador que le caracteriza, pueden impulsar la economía del país en tiempo record... el tema social levará su tiempo, pero estoy segura se recuperará también.

Sería lamentable, que los diputados dejen pasar esta formidable oportunidad de cambios, de esperanza ... y que son conscientes ellos mismos, de que sus compatriotas esperan con ansiedad en lo más íntimo de sus almas esos cambios... y ojalá que así sea.

Que sirva la "Opinión del Pueblo" para de una vez y por todas sea escuchada y materializada sus ilusiones y esperanzas.

Comentario publicado en Madrid por Josefa Buzzi, 23 de febrero de 2008.

Para mí, simplemente papá

Trabajador, negociante, conquistador, creyente, fiestero… así era él; Ernesto para sus amigos, Netico para la familia y para mí, simplemente papá.

Se lo dije muchas veces – papá…deja de ir tanto a Oriente, que ya no tienes edad para esos trajines…_Ni caso, continuó viajando en cualquier medio de transporte que se le presentara para vencer los cientos de kilómetros que separaban La Habana de Cayo Mambí, su pueblo.

En ese andar de “ melolico” en los tiempos difíciles de los años 90, cuando Cuba atravesaba por una de las mayores crisis económicas de su historia, él se subió a la cama de un viejo camión durante más de 10 horas. El aire, la lluvia y todo lo que le cayó encima le provocaron una neumonía de la que no pudo salir y se fue, dejándonos a todos huérfanos de él, de sus cuentos, sus oraciones y de su dinerito que bien le venía a mi madre.

Este oficio de “ melolico”, el típico buscavidas cubano de los años 90, lo practicó después de su jubilación, porque según él, los 100 pesos de la pensión no le alcanzaban para vivir.

En sus años mozos papá era delgado y de estatura mediana, pero fuerte como el roble. Era ese típico hombre de pueblo que luchaba a diario por mantener dos familias. La mía, de señor casado con hijos, y la otra con su “querida”.

Aún así, nos bautizó a todos en la iglesia católica del pueblo y nos alentó durante toda su vida a tener fe y creer en el cristianismo

Conocidos y familiares le admiraban por su generosidad, por ser el obrero de los hornos del Central, que cada día y durante casi 50 años hizo funcionar las calderas que cocinaban la caña de azúcar en su primer proceso industrial.

Pero papá también destacaba por negocios con el Juego. Tenía su propio local que consistía en una habitación de madera y techo de zinc, ubicada en el ala izquierda de nuestra casa. Allí acudían personajes de lo más variopinto y entre ellos Nicasio, su mejor amigo, un guardia del cuartel de los “casquitos”, nombre con el que se identificaban los militares de Batista.

Según señalan algunos historiadores en la segunda mitad de la década del 50, Cuba era un templo de juego y una crónica periodística de la época así lo refleja:

Ahora se juega donde quiera, como quiera, y más que nunca en toda la historia de la nación. Se apunta al verso, la centena y el terminal en la vidriera de la esquina. Se compran cartones de bingo en los cabarets. Se juega al interés a la canasta en las residencias particulares. Se pierden las monedas en los traganíqueles de los cafés y billares. Se esfuman miles de dólares en el tapete verde de la ruleta controlada por la mafia internacional del juego. Se rifan automóviles en las calles. Y lo mismo se sortea una casa en una pastilla de jabón que un automóvil del 58 en la etiqueta de un pote de dulce”.

El mismo artículo reitera y señala. “Se juega en todas partes. A toda hora del día y de la noche y con cualquier pretexto. Jamás en la historia se vio un pueblo más pendiente del azar que el pueblo cubano ahora. Asimismo, jamás en la historia se vio un auspiciamiento estatal al juego como lo que se ve en Cuba ahora”

Con la situación que vivía el país en aquellos momentos, no es de extrañar que en un pueblo como Cayo Mambí, dependiente sólo de la Zafra Azucarera, que ocupaba a los trabajadores apenas cuatro meses del año, proliferara el juego… como única vía de sobrellevar los 8 meses de “Tiempo Muerto”. Pero también debo decir, que mi padre, además de su trabajo y la lotería, tenía un trocito de tierra en las afueras del pueblo en el que cultivaba yuca, plátano burro y maní.

Con el triunfo de la Revolución, se prohibieron todos los juegos, pero para papá continuó en lo suyo y de forma clandestina se dedicó entonces a la bolita, juego de azar, que según los entendidos de la época estaba considerado como uno de los negocios más serios de esos tiempos.

De escuchar a mi padre aprendí que en la bolita hay mil números. Pero se puede jugar a un “fijo” o a un “corrido”. A una “centena” o a un terminal, o a varios de ellos al mismo tiempo.

Esa parte de la familia que le justifica, afirman que sus viajes a Oriente tenían el sólo objetivo de visitar a “mamita”, mi abuela, quien murió recientemente con más de 100 años. Pero tengo la convicción, que además de ver su familia, viajaba para atender sus incondicionales y eternos clientes de la “bolita”

En varias ocasiones le escuche decir, que cuando conoció a mi madre, vestía de forma impecable con pantalones y guayaberas blancas como el jazmín, zapatos de dos tonos y sombrero de paja, argumentos irrebatibles para su conquista.

Contaba interminables historias de su época de concejal. De cuando viajó a La Habana para encontrarse con el mismísimo presidente del país, Fulgencio Batista.

En particular, a mí me encantaban sus anécdotas de adolescente. Decía que con 14 años bajaba de las lomas de Topí al poblado de las minas de Moa a vender estatuillas religiosas de barro. En una ocasión, después de andar horas y horas sin vender nada, al llegar a la cima de una cuesta de grabillas resbaló, rodó loma abajo y las estatuillas se hicieron añiscos. Tuvo que trabajar seis meses para pagar aquella mercancía.

Una de sus distracciones favoritas era el pasar una noche entera buscando cangrejos y regresar a casa con el saco de yute hasta el tope para que mi madre preparara ese delicioso enchilao que con tanto gusto acompañaba con yuca y su botellita de ron. Recordaré siempre su cara de satisfacción al comer…y sobre todo cuando tenía invitados y pronunciaba su típica frase…_ Venga compadre… arrímese y coma que donde hay para uno hay para tres_.

Además de sus entrañables recuerdos, mi hermano Papi, el primogénito, heredó la responsabilidad de llevar a mamá el café de cada día antes de levantarse, tarea que él hizo durante más de 50 años que pasaron juntos. Aún hoy, mi hermano continúa con ese legado.

Papá disfrutaba del comer, del ron, del puro y los bisnes a la par que su trabajo. Quizás por ese espíritu trasgresor que le caracterizaba, no reprocho el hecho de que yo abandonara el país, sino todo lo contrario, sentí su apoyo en una decisión tan arriesgada.

Trabajador, negociante, conquistador, creyente, fiestero… así era él, Ernesto para sus amigos, Netico para la familia, y para mí simplemente papá.

P/D : !Ah!…había olvidado decir que me parezco a él.

Relato escrito por Josefa Buzzi el 24 de febrero 2008

23 feb 2008

Antonia

Con Antonia me pasó como con la nieve de este invierno; la vi llegar apacible y tranquila, con sus brillantes ojos negros conquistando las cuerdas de su guitarra para emitir ese sonido gitano que lo copa todo, nos estremece e impulsa a las palmadas, comprometiéndonos con su canto de tristeza oculta.

Tiene 35 años y es miembro de una familia gitana de “La Virgen del Camino", barrio situado a unos 13 kilómetros de la ciudad de León, en la región de Castilla.

Con doce años y sin alcanzar el tercer grado, Antonia asume la responsabilidad del cuidado de su padre y diez hermanos para que su madre trabajara de doméstica y así ayudar al sustento de la familia,

_ Era una situación desesperada _ comenta_ porque en nuestro chabolo no había electricidad ni agua corriente. Imagínese que para lavar en el río, tenía que romper el hielo a cantos._

Se casó a los dieciséis años con José Luis, un chaval de su misma edad con el que ha tenido cinco hijos, que oscilan entre los diecisiete y tres años de edad.

Esta mujer, de frágil figura, relata pasajes de su vida entre accidentados suspiros y lamentos.

_ Un tiempo después, mi marido se fue de casa dejándome sola con tres niños y uno en camino; pase mucho, mucho._ Afirma_.

_Por temporadas recogía patatas y uvas. El resto del año ni hablar de encontrar trabajo_.

Antonia alza su cara, mira al cielo y levanta sus brazos en señal de alabanza y su voz brota nuevamente con naturalidad.

_Gracias a Dios que el párroco del pueblo me ayudaba diariamente con dos cajas de leche y cuatro barras de pan. Nunca olvidaré _ enfatiza_, aquel gesto de regalarle a mi hija la cartilla de su primer día de colegio._

Dice Antonia que luego de regresar su marido a casa, ya con el vicio de consumir y vender drogas, la contagió a ella también, sin tener conciencia de la gravedad del asunto, ni violación de leyes; sólo veía que sus hijos podían comer dos o tres veces al día, se ponían ropa y zapatos y hasta le compró una tele.

_ Mi verdadera pesadilla comenzó en ese momento_ afirma_ los gitanos mayores me miraban como si fuera una bruja y en poco tiempo me expulsaron de mi chabola y la comunidad... Recuerdo que fui a vivir a una casa de campaña a la orilla de un río, donde calentaba a mis hijos con fogatas y rescoldos, yo sola, porque mi marido ya estaba preso_.

Con gesto de amargura en el rostro, Antonia recuerda esos años de penuria.

_ Yo también fui condenada en la misma causa de mi marido, pero como tenía mis hijos chicos y uno recién nacido, escapé de la justicia y he estado rodando con ellos a cuestas tres largos años._

Ahora, esta mujer gitana cumple prisión y en nuestro diálogo no deja de mencionar su pesar por abandonar los estudios siendo niña y cómo sufre por sus cinco hijos que efrentan solos ese mismo medio social en el que ella vivió y por el que está recluída.

Pero también dice tener fe en Dios y pide con todas sus fuerzas que sus hijos sean hombres de bien y nunca pasen por las experiencias de ella.

Mientras tanto, Antonia sigue allí, apacible y tranquila, como la nieve de este invierno, conquistando las cuerdas de su guitarra para emitir ese sonido gitano que lo copa todo, nos estremece e invita a las palmadas, comprometiéndonos con su canto de tristeza oculta.

Entrevista realizada por Josefa Buzzi en la ya desaparecida prisión de Carabanchel, el 10 de enero de 1997.

19 feb 2008

El futuro no está en una mochila sino en millones de mochilas

Fidel Castro ha renunciado al poder... es la noticia del día y no es posible abstraerme a tantos años que dedique de mi vida a alcanzar esa esperanza de futuro prometedor que nos trajo en su mochila.

Cuando Batista firmó su dimisión el l de enero de 1959, la sirena de la Planta de Níquel de Moa sonó más fuerte que nunca y los rebeldes, enarbolando sus banderas del Movimiento 26 de julio, paseaban por las rojas y polvorientas calles del pueblo, anunciando la noticia de la retirada del dictador. Todo el pueblo se unió a ellos en señal de apoyo a una causa en la que se tenía mucha esperanza. Allí estaba yo, con mi abuela Fela, dando gritos, a la par de todos.

Unos días después, regrese a mi pueblo, revolucionado también por los acontecimientos. Mi padre, que se había alzado con los rebeldes, ya estaba en casa y la vida allí a partir de ese momento cambió. Los obreros y campesinos del Central se volcaron a tareas revolucionaria.

En pocos días el Club de los " Blanquitos" , exclusivo para los ricos, se cerró y los lujosos coches impalas descapotables que se paseaban arrogantes por sus calles también.

En esos primeros años se suceden varios acontecimientos. Surgen las primeras bandas contrarrevolucionarias para defender los intereses de los terratenientes, la CIA comienza a infiltrar mercenarios que lucharían en contra de la Revolución.

En enero de 1961, el embajador norteamericano en Cuba, rompe las relaciones diplomáticas y unos meses después ante un posible ataque al país se crean los Comités de Defensa de la Revolución que tenían la misión de mantener una vigilancia permanente.

En el año 1961 se produce la invasión de la Bahía de Cochinos, y fracasada ésta, los EEUU establecen el bloqueo total de mercancías al país y Fidel anunció la Segunda Declaración de la Habana, en la que denunciaba el imperialismo norteamericano y apoyaba las luchas de liberación nacional.

El proceso hacia un sistema socialista se intensificó durante 1961 y 1962 mediante la nacionalización casi total de la propiedad privada (excepto el artesanado y el pequeño comercio) y la declaración de Fidel, el 1 de mayo de 1962, proclamando a Cuba como una república democrática y socialista. Paralelamente, se intensificaron las relaciones con la U.R.S.S. En octubre de 1962 el gobierno de los Estados Unidos denunció la instalación de mísiles soviéticos en Cuba.

El diálogo directo entre Washington y Moscú resolvió el grave conflicto internacional: Kruschev ordenó la retirada de los mísiles y, a cambio, Kennedy se comprometió a no invadir la isla. En esta "Crisis de Octubre” como se le conoce en Cuba, la mayoría de los obreros fueron movilizados y las mujeres ocupaban sus puestos de trabajo. Recuerdo que por ser una niña a mí me tocó la tarea de coser los sacos de azúcar.

Poco a poco la Revolución se fue organizando. Se alfabetizó al pueblo y en julio de 1962 las Organizaciones revolucionarias integradas, se transformaron en el Partido Unido de la Revolución Socialista y posteriormente, en 1965, en el Partido Comunista de Cuba (P.C.C.), que se declaró marxista-leninista.

Ya en esa fecha residía con mi abuela en La Habana Había dejado a un lado los estudios y priorizaba todo aquello que tenía que ver con las tareas revolucionarias de los Comités de Defensa de la Revolución, la Federación de Mujeres Cubanas y las Milicias.

En 1967 por mi "trayectoria revolucionaria" me aceptan en una escuela de formación de mujeres policías y allí estudie durante un año. Al terminar los estudios comienzo a trabajar en la Unidad Provincial de Tránsito de La Habana.

Unos meses después de comenzar a trabajar como policía de calle participo en un concurso para un programa de radio sobre prevención de accidentes de tránsito y fui seleccionada para escribir dicho programa. Así comencé mi andadura en el periodismo.

Desde entonces y hasta el año 1984 que me desmovilizo del Ministerio del Interior, trabajo como especialista en la prevención de accidentes de tránsito primero y en los delitos comunes y económicos después. Y como la mayoría de mi generación estudie como trabajadora hasta licenciarme en la Universidad de La Habana.

En todos estos años, se institucionalizó el país, se creó el Poder Popular y en 1976 fue aprobada en referéndum la nueva Constitución, que consagró el carácter socialista del estado. Por otra parte se desarrollaba la educación, la medicina y la cultura la que todos teníamos acceso gratuito.

En el mes de abril de 1980 ocurren los sucesos de la embajada de Perú y Fidel Castro ordena retirar la custodia exterior de la embajada. Más de 10 000 cubanos buscaron asilo en la sede diplomática. Inmediatamente que se sucedieron los hechos, me designan junto a otros compañeros a trabajar en el puesto de mando que se creó para atender a todas las personas que salían del país.

Durante este proceso, que duró hasta el mes de septiembre abandonaron el país alrededor de 125 000 compatriotas a través del Puerto de El Mariel en barcos de cubanos procedentes de la Florida que acudían a recoger sus familiares. En uno de estos barcos, se fue mi hermano Tito el segundo de mis cinco hermanos.

La experiencia personal que me aportó el haber trabajado con una gran parte de las personas que emigraron en aquella fecha y los actos de repudio que se sucedieron más adelante para los que no alcanzaron abandonar la isla, fue el principio del cambio en mis convicciones que me llevaron a abandonar el país unos años después.

Fue precisamente a partir de ese año cuando las políticas de prevención del delito que fueron prioritarias para la policía, comenzaron a decaer y se ocurrieron una serie de operaciones policiales como " Pitirre en el Alambre", contra los campesinos, " la Adoquín" contra los artesanos, etc., que con la excusa del llamado " enriquecimiento ilícito" sólo tenían el fin de reprimir todo aquello que fuera en contra de la política del gobierno en cualquier esfera de la sociedad.

Al cambiar totalmente la política de prevención del delito, solicito mi baja del Ministerio del Interior y finalmente me la conceden en 1984. Comienza así mi trabajo en Radio Rebelde, por intermedio de Juan Hernández, su director. En un principio ocupe el cargo de jefe del Departamento de reporteros y posteriormente, como era mi deseo pase a reportera.

Desde mi posición de reportera viví los nuevos tiempos difíciles de Cuba: La centralización económica unida a la escases de alimentos de todo tipo para la supervivencia llevaron al país a un grado de deterioro social incalculable, convirtiéndolo en uno de los países con mayor cantidad de presos del mundo proporcionalmente a su población.

Por otro lado, desde que se inició la perestroika en la antigua Unión Soviética a mediados de los ochenta se afectaron considerablemente las importaciones de petróleo, maquinarias industriales y alimentos soviéticos que se recibían a bajo precio lo que arruinó aún más una economía tambaleante por los excesos en la mala gestión administrativa, la malversación y el robo.

A partir de entonces Cuba comienza una grave crisis financiera y económica: la persistencia del bloqueo económico estadounidense y la disminución de las exportaciones agravaron el déficit comercial . Esta situación aumentó la deuda externa provocando una recesión que obligó al gobierno a imponer un plan de austeridad total a finales de agosto de 1990.

Por otra parte, la desaparición de la Europa del este y de la misma Unión Soviética contribuyeron también a la degradación de la situación política más un informe elaborado por la O.N.U., en 1989,donde se denunciaba que los atentados a los derechos del hombre desprestigiaban el régimen.

Otro hecho que en mi opinión marcó la degradación del sistema cubano fue la detención y ejecución en 1989 del general Arnaldo Ochoa, la destitución y posterior condena a veinte años de prisión de José Abrantes, antiguo ministro del Interior, y la purga del ejército y del Estado, que llevó a prisión a un grupo de altos oficiales que siempre fueron incondicionales al régimen.

Tengo que decir, que conocí al general Ochoa en Angola en un período en el que estuve dos años como reportera de Radio Rebelde cuando él dirigía el Ejército de cubanos destacado en ese país,. También estuve en el acto por el aniversario del Ejército de Occidente que se realizó en la Sala Universal de las FAR, donde Raúl Castro informó de su detención. Aún hoy, tanto yo como muchas personas que le conocimos personalmente, no nos hemos podido recuperar de la conmoción que nos causó aquella noticia y todo el proceso hasta su fusilamiento.

La década del 90 estuvo marcada por la ola de refugiados que llegaban a las embajadas de países extranjeros en La Habana para pedir asilo y poder abandonar la isla. También los numerosos intentos de abandonar la isla en todo tipo de naves y balsas con el objetivo de alcanzar las costas de Florida. Entre los balseros estaba mi hermano William, el más joven de todos y que tuvo la suerte de llegar con vida a la Florida.

En el 'Ecuador' de esta situación política y económica se celebra el IV Congreso del Partido, al que le precede un llamamiento popular a todos los niveles de la población para salvar a la Patria y a la Revolución. El pueblo cubano una vez más confía en su gobierno y responde a este llamamiento ofreciendo criterios y soluciones que cambien la situación, pero nada...todo continuó igual.

Yo partí de Cuba en diciembre de 1994 y desde entonces por cuestiones personales no he vuelto, pero siempre que viene alguien de allí me comenta las necesidades por las que pasa la población para comer cada día, el deterioro de sus viviendas, de sus calles, la falta de motivación de las nuevas generaciones...y por ahí un sin fin de situaciones que se me hacen difícil imaginar desde la distancia.

Fidel Castro renuncia al poder...es la noticia del día y no es posible abstraerme de esta información, porque conozco a la gente de mi país, su entereza, sus ganas de vivir y reunificarse con sus familias y sobre todo, tienen la experiencia de que la esperanza de un futuro prometedor no se encuentra en una sola mochila sino en millones de mochilas .

Josefa Buzzi. Madrid, 19 de febrero 2008

18 feb 2008

La izquierda y derecha a elecciones

Es tiempo de elecciones en España y aunque hay varios partidos que hacen campaña para llegar al poder, sólo brillan por doquier los dos grandes partidos del país que lideran la izquierda y la derecha, o lo que es lo mismo, El Partido Socialista y el Partido Popular.

Generalmente cuando nos referimos a la izquierda o a la derecha pensamos en la orientación de la mano. Cuando afirmamos que alguien es diestro o zurdo no hay duda alguna acerca del significado. Cuando la acepción es trasladada a otros ámbitos , la derecha y la izquierda pierden su valor absoluto.

En este tema de la izquierda y la derecha es importante recordar, que estos conceptos en política surgieron con la Revolución Francesa. Los Diputados de La Asamblea Constituyente que inició sus trabajos en 1792 estaban divididos en dos grupos enfrentados: el de la Gironda, que se situó a la derecha del Presidente, y el de la Montaña, que se situó a la izquierda. En el centro tomó asiento una masa indiferenciada a la que se designó como el Llano o la Marisma.

Con el transcurso del tiempo este concepto se ha vuelto confuso por el matiz de sus discursos. Por una parte, la izquierda tradicional promueve el acercamiento a los sectores medios y altos del electorado y la derecha para captar al proletariado. En cualquier campaña electoral de estos tiempos puede observarse de qué forma se están cambiando los discursos, lo que hace difícil discernir quien está a la diestra de quien, a la par que la clásica.

Según algunos especialistas en política, en la actualidad la Derecha se caracteriza por beneficiar a los que concentran grandes capitales, ya que su base es la libertad económica. Es decir, que cada quien puede ser tan rico o pobre como quiera. También tienen un vínculo muy estrecho con la iglesia católica.

Por su parte, la Izquierda se caracteriza principalmente por gobernar para el pueblo y su principal objetivo radica en la distribución de la riqueza entre todos los individuos, y se mantienen al margen de las creencias religiosas.

También hay criterios de que la izquierda se ha desarrollado sobre la emotividad, y la derecha sobre la racionalidad. Esta interpretación se apoya en el hecho de que las políticas igualitarias del socialismo se arraigan en la envidia y hasta en el resentimiento, mientras que la derecha sostiene la jerarquización de valores.

Es tiempo de elecciones en España y los dos principales Partidos no desmayan en movilizar al electorado para hacerse con el Poder del Estado. Vallas gigantes enarbolan sus consignas, las tertulias de radio son interminables y los programas de televisión sobrepasan el límite de la ética que deben tener presentes tanto los políticos como los periodistas que intervienen en estos debates.

Mientras tanto, el electorado afín de uno y otro partido esta ahí, en su quehacer diario y el día señalado, según su ideología, acudirá o no a votar. Entre ese electorado estoy yo, que por mucha confusión que exista en esto de la política de izquierda y derecha, sigo siendo de la montaña, como aquel diputado francés del siglo 1792.
Madrid, 18 de febrero 2007

Bibliografía: 'Izquierda y Derecha en política', por Angel Rodríguez Kouth

17 feb 2008

Mi cliente argentino

"Es la memoria un gran don,
cualidá muy meritoria.
Y aquellos que en esta historia,
sospechen que les doy palo,
sepan que olvidar lo malo,
también es tener memoria”

¿Casualidad…ironía? No sé qué pensar, pero la realidad es que este pensamiento es el penúltimo de los cientos que contiene el libro preferido del Doctor Fernando Benafede, mi cliente argentino. Aún recuerdo el día en que subía jadeante las pesadas escaleras de este tercer piso de casa antigua del centro de Madrid. Además de su tío le acompañaban sus botas de montar, el equipo de golf y la valija repleta de corbatas, pañuelos de cuello y la historia de su familia contada en fotos.

En pocos minutos hizo gala de sus dotes de comunicador. Que si en su país la cosa estaba difícil…que no había trabajo, que la pobreza aumentaba, que el gobierno era corrupto y que por ello tuvo que emigrar. Después del lógico descanso, el Doctor Benafede inició su recorrido turístico por Madrid mientras esperaba una entrevista con el Señor Álvarez, un empresario de gran prestigio que le contrataría como médico veterinario en una importante empresa ganadera en algún lugar de la península. Mientras esperaba esta entrevista el Doctor Benafede nos contaba historias de su “Buenos Aires Querido”.

Nació en el año 1945 en el seno de una familia acomodada que se dedicaba a la industria del plomo. Estudió medicina veterinaria y con orgullo dice haber ejercido su profesión con entereza y dedicación. Es difícil recordar sus infinitas anécdotas de los 25 años que tuvo una veterinaria en “ Capillas del Señor”, una ciudad al norte de la provincia de Buenos Aires. Pero no todo fue color de rosa…Un divorcio con dos niñas le causó serios problemas de dinero y le obligó a trasladar su campamento a lugares más pobres como Castelar, una región sub-urbana situada al oeste y a unos 50 kilómetros de la ciudad de Buenos Aires.

Al agravarse la situación económica de su país las cosas le fueron peor y se traslada a un pueblecito pequeño” Francisco Álvarez “que se encuentra al oeste y a 15 kilómetros de Buenos Aires. Finalmente, al mes y medio de estancia en Madrid llega la tan esperada entrevista con el Señor Álvarez. Según comentó trabajaría como veterinario en una gran finca toledana, repleta de hermosos caballos. Tendría casa, manutención y un gran “todo terreno” para recorrer los maravillosos campos de Toledo. La euforia de mi cliente argentino ante estas perspectivas aumentó y sus esperanzas algo mermadas por la espera, floreció.

Llamaba a su compañera en Argentina y le contaba que aunque ya no le quedaba dinero ni para comer…esto duraría poco porque estaba a punto de iniciar su sueño. Pasaron dos, tres meses y no llegaban noticias del Señor Álvarez. El Doctor Benafede, que sólo se alimentaba de fibras y productos energéticos etiquetados se le acaba el dinero que ha traído de su país y comienza una agonía…esa agonía que a mí no me es ajena porque la he vivido yo misma y la he visto en muchos de mis clientes. En su desesperación, comenta que no sabe dónde ir…que en Argentina vendió por 3 mil dólares todo su patrimonio: un coche, una motocicleta y un cuadro que era su única herencia familiar. Pasan los días y mi cliente argentino se desmorona…el sueño de hacer fortuna en España cada vez está más lejos.

No aparece el Señor Álvarez y mucho menos esos hermosos caballos a los que le hacía ilusión cuidar Fernando tiene la costumbre de anotarlo todo en un montón de agendas… desde la dirección de la Plaza Mayor de Madrid que está a 100 metros de aquí, hasta la hora en que tiene que bajar al mercado a comprar su leche condensada. Espero que anote también la dirección de esta Pensión León, en la que muchas veces en el crudo invierno de Madrid ha tenido que echarse encima más de cuatro mantas gordas y ducharse con agua fría.

Han pasado tres meses y mi cliente argentino regresa mañana a su país. Le recordaré con su andar ágil, su mundo de ilusiones y sus libretas de anotaciones. Llevará de vuelta sus botas de montar y el equipo de golf. Y en su valija, además de las corbatas, pañuelos y la historia de su familia contada en fotos incluye los souvenir españoles más emblemáticos: un toro de lidia, la bailarina española y el acorazado soldado toledano. Estoy segura que mi cliente argentino también llevará en el equipaje su célebre libro de Martín Fierro. Pero me gustaría que siempre tenga presente ese penúltimo pensamiento.

“Es la memoria un gran don,
cualidá muy meritoria,
Y aquellos que en esta historia,
sospechen que les doy palo,
sepan que olvidar lo malo,
también es tener memoria".

Con mucho cariño para el Doctor Fernando Benafede, de su casera en Madrid, Josefa Buzzi.
Madrid, 26 de marzo del año 2003.

Mi abuelo Tito

Para conocer a mi abuelo Tito tuve que andar kilómetros y kilómetros a través de llanuras, ríos y montañas, sobre todo la “Siete Leguas” que resultaba interminable. Primero tomamos el viajero, un pequeño tren de pasajeros hasta Nicaro. Allí mi padre alquiló un carretón de caballos que nos llevó por un camino que atravesaba tres ríos.

Después de varias horas y ya entrada la noche nos quedamos a dormir en una casa de yagua y piso de tierra donde vivía un campesino amigo de mi abuelo.


Tal era mi cansancio, que sólo me preocupaba ver la habitación donde dormiríamos porque a golpe de vista sólo veía allí dos habitaciones sin puertas ni ventanas: La cocina donde nos encontrábamos y una habitación contigua donde se podía ver dos camas grandes de hierro con mosquiteros puestos.
Jacinto y su mujer vivían con sus tres hijos que en ningún momento los vimos porque se encontraban durmiendo. Allí tomamos un café claro con galletas que me supo a gloria .

Mientras mi madre le daba el pecho a Titico, mi hermano pequeño, y papá conversaba animadamente con Jacinto, Carolina nos hacía una cama en el suelo y para que fuera más cómoda recogió toda la ropa de la casa, las acomodó y luego las cubrió con un par de sábanas .A mí me pareció el mejor colchón del mundo y dormí placenteramente. Ya de madrugada Carolina brincaba por encima de nosotros para encender el fogón y preparar el café.

Luego de tomarlo emprendimos el camino, a pie, loma arriba. Clemente, machete en mano despejaba el camino de los matorrales para que nosotros pudiéramos pasar. Cruzamos las “Siete Leguas” una montaña que recibía ese nombre porque para poder salir de ella había que darle siete vueltas. Finalmente llegamos al punto del camino donde nos esperaban dos trabajadores de mi abuelo con las mulas que nos llevarían hasta su casa.

Era precisamente en ese lugar donde comenzaba el cafetal de mi abuelo, una finca de varias caballerías de tierra donde no recuerdo haber visto ningún llano, salvo el espacio que ocupaba su casa. Ya entrada la tarde finalmente llegamos a la casa de mi abuelo. Era una vivienda muy grande de paredes de madera y techo de guano. El portal le daba la vuelta a la casa y de él colgaban monturas de caballos, y todo tipo de herramientas de labranza.

En el salón de la casa lo mismo y como único elemento diferente, un cuadro del corazón de Jesús. Allí sí que había habitaciones. Yo compartía la de cristinita, una niña que habían adoptado desde muy pequeña. Mi abuelo vivía con Cristina su segunda esposa, porque hacía muchos años que estaba separado de mi abuela, la madre de sus seis hijos. Mi abuelo era una de los mayores terratenientes del café de la provincia de Guantánamo, la más oriental del país.

Era un hombre de mediana estatura, mulato, curtido por el sol y con un carácter recio. Se alegró mucho de vernos .Nunca he podido saber dónde nació mi abuelo, pero dicen que llegó a Topí, así se llamaba la región donde vivía, con trece años y comenzó a trabajar de arriero hasta que se compró su primera mula. Poco a poco con el esfuerzo de su trabajo fue creciendo su capital hasta convertirse en uno de los hombres más ricos de esa zona .Allí pasamos el "Tiempo Muerto" recogiendo café .Es difícil describir un lugar como aquel donde estaban las palmeras más altas que he visto jamás y donde casi tocas las nubes con las manos.

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